Productos biodegradables: mejores para el medio ambiente

Para fomentar la sostenibilidad, los fabricantes se esfuerzan por reducir el impacto medioambiental de sus productos. Una forma de lograrlo es favoreciendo el uso de ingredientes que sean biodegradables.

La biodegradación es el método natural por medio del cual las bacterias descomponen los materiales orgánicos. Las bacterias se encuentran en abundancia en los sistemas de tratamiento de aguas residuales, el suelo y los cursos fluviales y crecen descomponiendo sustancias químicas en compuestos más pequeños, nutrientes y agua. Puesto que muchos ingredientes de los detergentes están compuestos en su mayor parte por átomos de carbono (es decir, son materiales orgánicos), es posible que las bacterias puedan convertir ese ingrediente en CO2, agua y nutrientes. Cuando esto ocurre, el ingrediente no representa un riesgo para el medio ambiente porque el CO2, el agua y los nutrientes son seguros.

Existen dos formas comunes de biodegradación: aeróbica que se produce con la presencia del aire y anaeróbica que se produce con su ausencia. Los productos descompuestos de la biodegradación aeróbica son dióxido de carbono, agua y sales minerales, mientras que el proceso anaeróbico es menos eficiente pero también menos frecuente y puede generar metano u otros hidrocarbonos pequeños.

La biodegradación final se refiere al nivel de biodegradación que se logra cuando los microorganismos utilizan el componente en su totalidad en presencia de oxígeno y ello resulta en su completa descomposición en dióxido de carbono, agua y sales minerales.

La biodegradación primaria se considera generalmente en el contexto de los tensioactivos, que son los principales activos de lavado de un detergente. Se denomina “primaria” porque es el primer paso en el proceso de biodegradación de estos activos de lavado. Este paso de biodegradación inicial provocará la pérdida de las propiedades de superficie (tensioactivo), que elimina de forma simultánea la toxicidad del activo de lavado.

Desde fines de los años setenta, los reglamentos han exigido que los fabricantes demuestren la degradación primaria de tensioactivos aniónicos y no iónicos. En la actualidad, la gran mayoría de los tensioactivos utilizados en detergentes, incluidos los tensioactivos catiónicos y anfotéricos, cumplen requisitos más estrictos con respecto a su biodegradación final.

La introducción del Reglamento de Detergentes (CE) 648/2004 de la UE en octubre de 2005 consolidó como obligatoria la prueba de biodegradación final en toda la UE para todos los grupos de tensioactivos utilizados en los detergentes de uso doméstico. Para obtener más información acerca de la biodegradabilidad, haga clic aquí.

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 * In cleaners and detergents many organic components are used, next to surfactants also f.i enzymes and perfume are organic components.


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